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Doga: Yoga para Perros

DogaHoy vamos a hablar del doga, el yoga para perros. Se trata de una actividad innovadora que permite que las personas practiquen yoga con sus mascotas, mejorando así la calidad de vida de todos los que lo practican. El dog yoga es muy popular.

A la hora de hablar de doga hay que tener muchas cosas en cuenta y nunca debe practicarse sin unos conocimientos básicos porque podría ser perjudicial tanto para los animales como para sus cuidadores. La práctica del doga debe realizarse siempre con perros de compañía tranquilos y correctamente educados para evitar reacciones bruscas. El objetivo de la gente que practica doga es alcanzar una mayor armonía con sus mascotas, ya que ese proceso crea lazos únicos muy estrechos. La meditación, los masajes y los estiramientos forman parte del doga o yoga para perros.

La acupuntura canina y el doga están estrechamente relacionados, aunque son actividades muy diferentes. En Estados Unidos el doga es una práctica de lo más habitual. La principal característica del yago para perros es que las personas y los animales domésticos actúan como una única unidad. Las personas y los maestros de yoga canino ayudan a los perros a realizar diferentes posturas. Las mascotas no son instrumentos, sino que son parte del conjunto de la actividad.

El doga es una forma de practicar el yoga para animales de forma poco tradicional que se intenta explorar desde una dinámica un poco diferente y difícil de explicar. En ocasiones el doga ha recibido numerosas críticas porque un sector de la población cree que no se puede transformar una práctica sagrada de ese modo, pero es una actividad cada vez más aceptada en todo el mundo. Eso sí, hay que estar correctamente preparado antes de empezar a realizar ese tipo de actividades con perros. El doga sin la correcta supervisión puede causar daños a los animales, pero si se hace correctamente puede reportarles numerosos beneficios. Los perros que hacen yoga se muestran más cariñosos, tranquilos y pacíficos. Su calidad de vida mejora de forma considerable.

El doga puede ser una actividad positiva y totalmente relajante. Eso sí, hay que tener en cuenta que los perros no son capaces de decirnos que ya han tenido demasiado por lo que lo mejor es realizar sesiones más bien cortas para evitar cualquier tipo de problema. Hoy en día el doga es todo un fenómeno gracias a las redes sociales, por lo que vamos a mostrarte algunos consejos y posturas básicas para que puedas practicarlo con tu mascota sin correr ningún tipo de riesgo.

El doga no es yoga para perros, sino en realidad doga con perros. Es decir, es una actividad conjunta entre las personas y sus mascotas. Se trata de una disciplina originaria en los Estados Unidos, aunque rápidamente se extendió por gran parte del mundo. Suzi Teitelman es una de las máximas exponentes de ese deporte que vincula la mente con la actividad física tanto en personas como en animales de compañía. El estrés es un problema grave que afecta a muchos perros, así como a las personas. Un buen método para evitar problemas relacionados con esa saturación constante es la actividad y la relajación que ofrece el doga por lo que es bueno practicarlo.

El yoga combina la tonificación muscular con la concentración mental, mejorando así tanto aspectos como la elasticidad y situaciones favorecedoras como la correcta respiración. El yoga es la unión de uno mismo con el sentido místico, por lo que el doga incorpora a ese proceso a los perritos. Se trata de un contacto casi espiritual, de modo que la relación con los animales se estrecha muchísimo.

El doga ofrece muchas ventajas para los perros. A través del yoga para perros los animales se relajan, sincronizan la respiración, mejoran su flexibilidad, aumentan su concentración y se vuelven más propicios a aprender nuevos trucos.

Características del Doga

Una de las pautas fundamentales del doga es la concentración y la compenetración entre las personas y sus perros. No todos los animales son aptos para esta actividad, ya que el nivel de confianza con sus dueños debe ser muy superior a la media. De lo contrario el proceso no funcionaría y sería contraproducente. La sesión de doga es la práctica del yoga convencional adaptada a la presencia de las mascotas. No solo hay que pensar en la concentración de una sola persona, sino que hay que intentar que el perro también se relaje. La experiencia es distinta para cada mascota y para cada practicante. El objetivo final es encontrar un estado de concentración donde personas y mascotas esté unidos por un estado emocional casi etéreo.

Está comprobado que el doga disminuye la depresión, el estrés, la hipersensibilidad, la ansiedad y los miedos. Para empezar a practicar doga no se necesita nada, solo a tu mascota y las ganas de ambos de emprender juntos un nuevo camino. Se puede ser autodidacta, aunque lo mejor es aprender unas nociones básicas de un especialista. Iniciar una sesión de doga es fácil. Para ello solo hay que intentar que el perro vea esa sesión como algo positivo para que quiera repetir una y otra vez.

Acariciar a los perros e incitarlos a una relajación inicial es fundamental para poder empezar a practicar doga de una forma correcta. Existen numerosas posturas de doga especialmente apropiadas para los principiantes. Hay que crear un entorno silencioso y tranquilo para que la actividad se pueda llevar a buen término. Es necesario intentar que los animales se relajen de una forma profunda para que sientan buenas vibraciones. Es importante crear una rutina de doga propia y personalizada para cada perro porque cada animal es un mundo.

En internet está repleto de vídeos donde puedes encontrar ideas para practicar el doga de la mejor forma posible. Como en todo, es conveniente empezar con posturas de doga sencilla para que los animales vayan adaptándose y poco a poco se pueden ir introduciendo actividades más complejas. Con el paso del tiempo los beneficios del doga son muy notorios.

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