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Peces de Agua Dulce

Peces de Agua DulceLos peces de agua dulce son los más populares entre los aficionados a la acuariofilia. Eso se debe en gran medida a que son bastante más fáciles de mantener que los peces marinos. Existen muchos peces de agua dulce tropicales, pero los más populares son los peces de agua fría. Existe una gran variedad de peces de agua dulce que se extienden a lo largo de todos los continentes. En todas las tiendas de animales pueden encontrarse una gran variedad de especies muy fáciles de cuidar. Sin embargo, no todos requieren el mismo tipo de mantenimiento. Algunos peces de agua dulce no pueden vivir en acuarios de pequeñas dimensiones. Además, los hay que pueden vivir en agua fría y los hay que requieren agua con una temperatura superior a los veinticinco grados. En esos casos se hace necesaria la instalación de un calentador de primera calidad. Una de las especies más comunes en los acuarios de agua dulce son los peces cometa o golfish, aunque hay otras especies populares como los peces betta o luchadores de siam o los peces telescopio. Los peces de agua dulce son muy diferentes entre sí físicamente, pero la mayoría de las variedades necesitan unos cuidados similares cambiando solamente ciertos puntos en su día a día.

Para entender mejor a los peces de agua dulce hay que conocer los parámetros del agua que necesitan, sus cuidados, cómo debe ser la recreación del recinto y la compatibilidad entre las diferentes especies que pueden encontrarse en las tiendas de animales. También en este artículo redactaremos una lista de peces de agua dulce para informar a todos los lectores más fácilmente. A la hora de mantener un acuario es indispensable conocer la temperatura que necesita cada mascota porque los peces son vertebrados de agua fría y por tanto no pueden controlar por sí mismos la temperatura corporal ya que dependen del entorno que los envuelve. Por ese motivo es tan importante mantener correctamente la temperatura en los acuarios de peces de agua dulce.

En función de la temperatura que necesiten en su hábitat natural podemos crear una clasificación para englobar a los peces. En primer lugar, los individuos que pueden vivir entre ocho y doce grados son considerados peces de agua fría. Algunas variedades pueden soportar temperatura más bajas, pero en realidad son muy pocas las especies tan resistentes. Los peces de agua templada soportan temperaturas que varían entre los diez y los veinte grados celcius. Por último están los peces de agua dulce tropicales que necesitan una temperatura superior a los veinticinco grados centígrados.

Los diferentes tipos de peces de agua dulce viven en entornos tropicales y en paisajes fríos, por lo que hay muchas diferencias físicas entre unos individuos y otros. Todos tienen común que viven en paisajes de agua dulce como los arroyos, los pantanos y los ríos de todo el mundo. El único lugar del planeta tierra en el que no hay peces de agua dulce es en la Antártida, donde solamente existen peces marinos. Estos animales se caracterizan por vivir en zonas donde la salinidad del agua es muy baja, ya que de hecho los peces poseen más sal en su propio cuerpo que en el agua en la que habitan. Normalmente las variedades de peces de agua dulce que requieren más temperatura pueden vivir con menos concentración de oxígeno, aunque en ocasiones la relación es totalmente diferente. Por ejemplo, las carpas requieren mucho oxígeno y poca temperatura por norma general.

Características de los Peces de Agua Dulce

Al hablar de las características de los peces de agua dulce no podemos centrarnos en unos detalles demasiado genéricos porque hay demasiadas especies que son muy diferentes entre sí. En realidad, lo único que tienen en común es que no toleran la salinidad. Sin embargo, existen algunas especies híbridas como los salmones y las anguilas que pueden vivir tanto en aguas ricas en sal como en aguas completamente dulces. Eso se limita a unos pocos individuos, ya que si metiéramos a un pez tropical de agua dulce al mar moriría de forma casi inmediata por el efecto corrosivo y abrasivo que le produciría la salinidad. Al igual como el resto de peces, una de sus características más peculiares es que los peces de agua dulce no duermen en ningún momento y no paran quietos, por lo que descansan utilizando una parte del cerebro en cada ocasión.

Dieta y Alimentación

La comida para peces de agua dulce generalmente es similar, aunque hay algunas variaciones en función de la especie o del tipo de pez. Los peces de agua fría y los tropicales compartes alimentos mixtos, pero también los hay divididos en función de la temperatura de su entorno o de la zona en la que habitan. La alimentación de los peces de agua dulce puede presentarse en diferentes formatos. Lo más común es la comida en forma de escamas, aunque cada vez más gente utiliza sticks y gránulos especialmente a la hora de alimentar a los peces de estanque. Por el contrario, la comida congelada  y la comida deshidratada es muy habitual para abastecer a los peces de agua dulce tropicales.

Cuidados de los Peces de Agua Dulce

Los peces de agua dulce son bastante más fáciles de cuidar que los peces marinos de agua salada. Sin embargo, como hay muchísimas especies con diferentes necesidades el nivel de dificultad también puede variar mucho en función de cada individuo. Entre los cuidados de los peces de agua dulce más notorios está el estado del agua. El agua debe estar siempre bien limpia, sin un ápice de salinidad porque podría perjudicar el correcto estado de salud de las mascotas. Para que los peces de agua dulce estén en perfecto estado es indispensable instalar un buen filtro del en acuario. Existen diferentes sistemas de filtración, pero todos tienen como principal objetivo mejorar el estado del agua para que los peces vivan correctamente. Si se mantienen muchos peces también puede ser necesario instalar una bomba o un oxigenador para fomentar la aparición de oxígeno. En caso de mantener peces de agua dulce tropicales será necesario instalar además un calentador para que el agua se mantenga a una temperatura óptima en todo momento, que normalmente es en torno a los veintisiete grados celcius. Para mantenerlos correctamente es fundamental alimentarlos con comida de primera calidad. Además, hay que decorar el acuario con todo tipo de ornamentos para recrear el espacio natural de los peces.

Convivencia entre Especies

Aunque la mayoría de los peces de agua dulce son pacíficos, existen algunas especies territoriales y es complicado mantener a esos individuos en pequeños grupos. Para ello resulta indispensable indagar mucho e investigar si los peces son o no compatibles entre sí. Por norma general los peces de agua cálida suelen ser más intolerantes que los de agua fría. Eso sucede con muchas especies de cíclidos y de peces similares. Por el contrario, las carpas y los animales de esas características no suelen tener problemas a la hora de vivir con otras mascotas acuáticas. Algunos peces territoriales pueden convivir sin ocasionas molestias con otros peces siempre que se tengan en cuenta unas medidas básicas. Para ello es indispensable insertar diferentes escondites y el acuario debe ser muy espacioso. A la hora de crear un hábitat acuático hay que intentar buscar siempre peces que tengan los mismos requerimientos para que no haya problemas de compatibilidad.

Acuario de Agua Dulce

Los acuarios para peces de agua dulce son bastante más fáciles de mantener que los acuarios marinos porque no hay que controlar la salinidad y no hacen falta accesorios más complejos como los skimmer. Sin embargo, hay que instalar oxigenadores, bombas de agua, filtros y en algunos casos oxigenadores. Los acuarios de agua dulce pueden ser tropicales o fríos. Existen muchos tipos de acuarios entre los que hay que destacar los de cristal, los redondos y los de metacrilato. Hay que ir con cuidado y no excederse con el número de peces mantenidos en un mismo entorno. Aunque sean animales pequeños necesitan moverse mucho, nadar y ejercitarse, por lo que es indispensable vivir en entornos con un gran volumen de agua y sin demasiados animales que interfieran con su día a día. Cuidar un acuario de agua dulce no es tan fácil como puede parecer. Si bien es cierto que son las peceras más adecuadas para los principiantes, es indispensable leer muco acerca de esos entornos naturales para que las mascotas estén siempre bien.

El objetivo de este artículo es que todos los lectores tengan los datos necesarios y los consejos oportunos para iniciarse en la creación de un acuario de agua dulce. No se trata de un escrito repleto de normas con lo que se puede y lo que no se puede hacer, sino que vamos a ofrecer diferentes consejos a través de reflexiones con el objetivo de esclarecer el mayor número de dudas posible para montar una pecera de estas características. Crear un acuario adecuado es todo un arte. El objetivo de los aficionados a la acuariofilia debe ser recrear el estado natural de los animales, imitando en todo momento la apariencia física del entorno y las condiciones ambientales que definen el área del mundo que se esté intentando recrear. En todo momento hay que tener claro que los peces son animales vivos y cualquier cambio puede afectarles negativamente, por lo que hay que ir con mucho cuidado. Es imprescindible respetar y comprometerse a tratar lo mejor posible a esas mascotas. Eso hace que antes de empezar sea fundamental informarse mucho para recrear el ciclo vital que necesita cada especie.

Peces de Agua Dulce Para Principiantes

A la hora de crear un acuario hay que saber que hay peces de agua dulce fáciles de mantener, pero también los hay que generan cierta complicación. Además, no todas las razas son compatibles entre sí y es indispensable consultar si van a llevarse o no bien con un profesional antes de juntarlos. Uno de los peces más fáciles de mantener son las carpas doradas o peces cometa, ya que son los peces más comunes en cautividad. Los peces espiga también son coloridos y son muy apropiados para convivir con individuos de mayor tamaño. Se caracterizan por ser extremadamente resistentes. Los peces gato pasan gran parte del día en la parte baja del acuario porque son peces de fondo. Crecen bastante y suelen esconderse entre la arena. Son peces de agua dulce bastante amigables con los otros individuos.

Los anostómidos son peces grandes ya que superan los quince centímetros. Los hay de varios colores y son perfectos para peceras de grandes dimensiones. Las carpas son los peces de agua dulce por excelencia y son fáciles de cuidar. Una de las variantes más populares son las carpas japonesas o koi, que alcanzan un tamaño considerable. Los calíctidos viven casi todo el tiempo en el fondo del acuario y son idóneos para peceras de pequeñas dimensiones. Se adaptan rápidamente a cualquier tipo de hábitat. Los girinoqueílidos son peces de agua dulce con un órganos muy curioso que les permite adherirse a las superficies rocosas, comiéndose todas las algas que van encontrando a su alcance. Los mastacembélidos no requieren cuidados especiales y pueden vivir en todo tipo de hábitats, por lo que son muy recomendables para principiantes. Sin embargo, son territoriales y pueden mostrarse agresivos con otras mascotas de la pecera. El gourami besucón es un pez muy curioso fácil de cuidar, pero llegan a superar los veinticinco centímetros y solo son aptos para acuarios con mucho volumen.

Las percas son peces que pueden vivir en entornos de riesgo como el agua baja en oxígeno o el agua muy helada. También pueden vivir en el agua estancada, por lo que son animales idóneos para las balsas. Los peces arcoiris son muy coloridos y se llevan bien con los otros peces de agua dulce. Los pecílidos son similares a las carpas pero tienen un tamaño más bien pequeño. Además, están disponibles en muchos colores. Los peces ángel son sociables y pueden vivir con otros peces de agua dulce. Son pacíficos y tienen un aspecto de lo más llamativo. Los cypriniformes son peces que se adaptan fácilmente al entorno y tienen una estructura interna muy singular. Son bastante pequeños. Los mormíridos tienen una cola bastante llamativa ya que está completamente rayada. Son peces de agua dulce grandes muy voraces. Por último, los toxótidos suelen pasar gran parte del día en la parte superior del agua y en muchas ocasiones saltan intentando cazar insectos. Para ello lanzan un disparo de agua que hace que las presas caigan sobre el recinto acuático quedando así completamente indefensas.

Difíciles de Mantener

Existen peces de agua dulce que también son complicados de mantener y eso se da generalmente en las especies tropicales de agua caliente. Los cíclidos son un buen ejemplo de ello. Son peces con una alimentación variada que requieren unos cuidados muy específicos. Existen diferentes especies que no siempre pueden vivir en compañía porque en ocasiones algunos individuos se muestran agresivos. Cada raza además necesita una temperatura diferente. Los killis son peces muy bonitos, pero algo complicados de cuidar. No son agresivos, pero necesitan atención constante. Existen peces globo de agua dulce que tienen un aspecto impresionante, pero en realidad son muy complicados de cuidar y por eso no son aptos para principiantes. Quizá los más difíciles de cuidar sean los peces hacha, que tienen una característica forma corporal que los convierte en animales muy atractivos. Las pirañas son animales impresionantes muy atractivos para los aficionados a la acuariofilia pero no son demasiados fáciles de mantener porque tienen unos requisitos alimentarios muy complejos y estrictos. Sin embargo, son peces de agua dulce resistentes.

Tamaño del Acuario

El tamaño del acuario en el que vamos a mantener a los peces de agua dulce es uno de los factores más importantes a la hora de conseguir que los animales se encuentren bien en todo momento. En primer lugar hay que estudiar cuál es el espacio físico del que disponemos y cuál es el espacio al que estamos dispuestos a renunciar para que vivan los peces. Normalmente la mayoría de los tanques tienen un grosor de unos cuarenta o cincuenta centímetros. La altura es algo a tener muy en cuenta, porque cuanto más alto más caro será el producto. Eso se debe principalmente a que los acuarios altos tienen que tener los cristales más gruesos para soportar mejor la presión que ejerce el agua sobre el recipiente. La longitud del acuario sí puede ser más o menos grande y debe adaptarse al espacio del que dispongamos. El presupuesto al que tenemos acceso también es importante para definir el tamaño y el material del que va a estar compuesto el recinto. Mucha gente se pregunta cómo calcular el volumen del acuario para los peces de agua dulce. En realidad es muy sencillo. Para ello solo hay que multiplicar el largo, por el ancho por el fondo en centímetros y dividirlo por mil. Por ejemplo, en un acuario de 100x50x40 el volumen sería de 200 litros.

El acuario debe cubrirse con una buena capa de sustrato pero muchas personas no sabe que cantidad insertar ni que sustrato elegir para que los peces estén lo mejor posible. En función del tipo de acuario y de los peces que vivan en él hay que utilizar unos sustratos u otros. Existe una gran variedad de gravillas y de arenas diseñadas para mejorar la calidad de vida de los animales acuáticos. Existen suelos nutritivos pensados para favorecer el crecimiento de las plantas. En función del volumen del acuario hay que instalar un sistema de filtrado u otro. A más volumen, mayor potencia debe tener el equipo de limpieza. Es conveniente utilizar un filtro que pueda tratar en una hora unas tres veces la totalidad del volumen del acuario. Siguiendo el ejemplo anterior, para un acuario de doscientos litros haría falta un sistema que filtrara como mínimo unos seiscientos litros por hora. Lo mismo sucede con la calefacción, ya que como más agua tenga la pecera más complicado será calentar el agua. Normalmente se requiere un vátio de potencia por litro de agua. En cuanto a temas de iluminación, solo van a ser necesarias luces especiales si se quiere hacer que crezcan plantas naturales. Para iluminar a los peces se pueden emplear luces led que apenas consumen energía.

Introducción de los Peces

El hecho de tener un acuario no implica que se puedan meter rápidamente los peces en su interior. De hecho, antes de comprar a los animales hay que ciclar el agua y crear un recinto adecuado. Para ello hay que montar el acuario y esperar unas dos semanas hasta que las bacterias beneficiosas se reproduzcan y se expandan por todo el recinto, porque son fundamentales para ayudar a filtrar el agua de forma biológica. El ciclado es más importante de lo que la gente cree porque esas bacterias hacen que las sustancias perjudiciales como el amoniaco sean transformadas en nitritos menos nocivos. El proceso de ciclado puede acelerarse si se utilizan algunos productos químicos, pero por norma general es mejor hacerlo siguiendo los parámetros tradicionales. Otra de las cuestiones que la gente nos pregunta con asiduidad es cuántos peces de agua dulce se pueden poner en un mismo acuario.

Esa cifra puede variar en función del tamaño del tanque, del uso o no de elementos decorativos, del sistema de filtración y de las especies mantenidas. Si se tiene un buen equipo de filtración pueden convivir más peces. En esos casos hay que añadir sistemas de aireado para que no les falte el oxígeno. Las plantas y los objetos ornamentales crean espacios adicionales entre los que los peces pueden refugiarse. Hay que intentar combinar peces de fondo con peces de superficie y peces de agua dulce de nivel intermedio. De ese modo habrá un equilibrio entre los diferentes niveles claramente diferenciados. Un factor bastante relevante es la territorialidad de cada individuo. Hay que intentar evitar los peces agresivos en los acuarios comunitarios. Además, hay que tener en cuenta en todo momento que los peces crecen y hay que intentar evitar sobrecargar la pecera con animales pequeños porque al crecer apenas van a poder moverse. Una norma muy genérica para poder emplear como referencia es utilizar un centímetro de pez por cada litro de agua.

Cómo Cuidar un Pez de Agua Dulce

En el momento de crear un ecosistema acuático es normal pensar en mantener animales de agua dulce ya que son los más sencillos de cuidar, pero no todos requieren las mismas condiciones para vivir y eso hace que debamos aprender un poco sobre ellos. Saber cómo cuidar un pez de agua dulce es fundamental para garantizar el bienestar de las mascotas en todo momento. Elegir un acuario del tamaño adecuado es imprescindible para que los peces de agua dulce puedan nadar con total normalidad, algo esencial para que se desarrollen y se mantengan bien en cualquier momento del día. La temperatura del agua debe ser controlada de forma constante para asegurar la viabilidad de las mascotas en su entorno. Solo hay que introducir en un mismo recinto peces que sean compatibles entre sí. Es mejor mantener pocos peces bien que muchos en un estado mediocre.

Mantener el agua limpia es fundamental para que las mascotas crezcan sanas. La limpieza y la higiene evitan la propagación de bacterias. Los elementos decorativos son importantes, pero hay que elegir siempre accesorios de primera calidad que no causen daño a los peces. Instalar un buen sistema de iluminación también sería muy apropiado para mejorar la calidad de vida de los peces de agua dulce. No se deben introducir todos los peces a la vez en el acuario, sino que hay que hacerse poco a poco comprobando siempre cómo reaccionan todos los individuos. Una cosa fundamental es la alimentación. Hay que ofrecerles una dieta completa y equilibrada de primera calidad. Elegir los mejores peces de agua dulce para principiantes en ocasiones es complicado. Por ese motivo vamos a destacar algunas especies como las carpas, los plecostomus, los goldfish, los peces ojo de burbuja, los peces gato y los peces cola de velo entre otros. Cuidar a los peces de agua dulce es sencillo, pero no hay que despistarse para garantizar el éxito del acuario.

Mejores Peces de Agua Dulce para un Acuario

Hoy en día pueden encontrarse una gran variedad de peces de agua dulce en las tienda de animales y elegir los más apropiados para tu acuario no siempre es fácil. A la hora de elegir una determinada especie pueden influir diferentes aspectos como el tamaño de la pecera y el equipo necesario para cuidar de ellos. Algunos se adaptan mejor que otros. Algunos peces no soportan vivir en peceras pequeñas, mientras que otros no pueden permanecer a solas en un solo acuario. Eso hace que sea complicado clasificar a todos los peces de agua dulce y por eso solamente vamos a hablar de las veinte mejores especies para mantener en ese tipo de entornos acuáticos.

  • Killis: son fáciles de cuidar porque pueden soportar cambios en el agua. Pueden convivir con otros peces. Son muy llamativos porque poseen escamas de una gran variedad de colores, por lo que muchos aficionados los utilizan para dar más vida a sus acuarios.
  • Peces Gato: son peces de fondo, por lo que son una opción muy interesante para hacer que los acuarios de agua dulce parezcan más llenos. Muchos de ellos ingieren la suciedad del suelo por lo que son animales beneficiosos para el ecosistema. Existen diversas especies de peces gato con formas y colores muy diferentes.
  • Cíclidos: son peces muy populares. Hay cíclidos americanos y cíclidos africanos. Esa variedad engloba una numerosas cantidad de especies que tienen unas necesidades muy específicas. Son peces onívoros apropiados para aficionados con un nivel avanzado en la acuariofilia.
  • Carpas: son uno de los peces de agua dulce más populares ya que existen muchas variedades. Una de las más conocidas son las carpas japonesas o koi. Son animales versátiles fáciles de cuidar. Su resistencia permite que se adapten a una gran variedad de entornos.
  • Peces Espiga: son animales muy coloridos de pequeño tamaño que se han convertido en especies idóneas para hacer compañía a otras mascotas de mayor tamaño. Son peces resistentes que pueden vivir en casi cualquier tipo de agua siempre que no haya grandes cambios de temperatura.
  • Anostómidos: son animales que requieren acuarios espaciosos porque tienen unas dimensiones considerables. Pueden encontrarse en diferentes colores y no suelen causar problemas a la hora de convivir con otros animales de acuario porque no son combativos.
  • Calíctidos: pasan gran parte del tiempo en el fondo del acuario e ingieren toda la suciedad que va acumulándose sobre el suelo. Pueden vivir en acuarios grandes y pequeños porque se adaptan muy fácilmente.
  • Mastacembélidos: son peces que no requieren cuidados especiales, por lo que pueden vivir en todo tipo de hábitats. Son peces territoriales, por lo que pueden causar problemas a la hora de vivir con otras especies porque se pueden volver muy agresivos.
  • Toxótidos: al contrario que los peces gato, pasan gran parte del tiempo en la parte superior del acuario ya que intentan cazar insectos. No suelen ser peces problemáticos.
  • Girinoqueílidos: son peces que se adhieren a las plantas y a las rocas, manteniendo las paredes del acuario siempre limpias. Son apropiados para las peceras más grandes ya que colaboran de forma activa en su mantenimiento.
  • Gourami Besucón: son peces muy curiosos que se besan para crear una especie de jerarquía. No son violentos y pueden vivir con otros animales sin problemas. Pueden llegar a medir algo más de veinticinco centímetros.
  • Peces Globo: algunas de las especies son peligrosas porque poseen veneno, pero no todas. Muchos peces globo pueden vivir perfectamente en los acuarios sin ningún tipo de problema. Son bastante pacíficos, pero son difíciles de mantener. Muchas especies son de agua salada, pero también hay peces globo de agua dulce.
  • Percas: son animales acostumbrados a vivir en entornos con poco oxígeno, por lo que son muy resistentes. Pueden vivir en los estanques porque soportan bien el frío. No suelen ser peces coloridos, pero son idóneos para principiantes.
  • Peces Arco Iris: son peces muy coloridos que ayudan a alegrar el entorno acuático. Sus escamas reflejan una gran variedad de tonalidades de color. Son fáciles de cuidar y fáciles de encontrar en las tiendas de animales.
  • Serrasálmidos: en este grupo se encuentran entre otros peces las pirañas. Pese a su mala fama en realidad la mayoría de los individuos son tranquilos y pacíficos. Muchas variedades se alimentan incluso de vegetales, por lo que no suelen dar problemas y son peces de agua dulce muy recomendables.
  • Pecílidos: son animales pequeños. Los machos suelen presentar más colores que las hembras. Son similares a las carpas. Pueden vivir en agua fría y en agua caliente.
  • Cypriniformes: se adaptan a todo tipo de entornos con una facilidad asombrosa. Poseen muchas similitudes con las carpas, pero tienen unas escamas más pequeñas.
  • Peces Hacha: poseen una forma muy característica que les otorga el nombre. Suelen moverse por la parte de arriba del acuario. Son peces más bien delicados que requieren unos cuidados especiales, por lo que solo son adecuados para los aficionados más avanzados.
  • Mormiridae: poseen una cola completamente repleta de rallas que es muy característica. Son animales bastante inteligentes que pueden adquirir un tamaño considerable. Si tiene el espacio suficiente pueden llegar a medir más de treinta centímetros.
  • Peces Ángel: son muy coloridos y tienen un aspecto de lo más impresionante. Son complicados de mantener porque sufren problemas relacionados con el estrés. Son pacíficos, pero se sienten intimidados si conviven con peces mucho más grandes que ellos. En muchos casos dejan de comer, por lo que solo son adecuados para los cuidadores más experimentados.

La lista de los veinte peces de agua dulce más fáciles de mantener por los principiantes añadida en la parte superior es meramente para orientar. Existen muchas más variantes de peces tanto de agua fría como de agua caliente que pueden adaptarse bien a la vida en el acuario.

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