🐧 Agapornis 🐧

Cría a Mano del Agaporni Papillero

La cría a mano del agaporni papillero conlleva muchas hora de sacrificio. Por ello ya antes de decidir tener un agapornis, sea salvaje o bien papillero debemos estar seguros que tenemos condiciones para tenerlo tanto económicas, como el tiempo libre que dispongamos para cuidarlo y estar con él. La esperanza de vida de un agapornis que ha tenido una vida apacible con una buena nutrición y cuidados de salud puede de forma fácil llegar a los diez o quince años. Si has pensado en todo eso y te has resuelto a tener un agapornis pues adelante.

Es extremadamente relevante que el polluelo se mantenga con una temperatura apropiada. Hay que sostener a la cría de ave en el nido con una temperatura que oscile en torno a los veintisiete grados. Para poner un ejemplo ese calor se puede poner conectando una manta térmica a una potencia realmente baja en el recinto en el que vaya a alojarse el pájaro certificando la temperatura cada cierto tiempo con un termómetro con sonda. El interior de la caja o bien transportín debe rondar los treinta grados, se puede medir con un termómetro.

El calefactor debe situarse en medio de la jaula en la que vaya a permanecer el animal. Así si el pájaro tiene calor puede desplazarse de un lado a otro hasta encontrar el punto en el que se sienta más cómodo. Hay que intentar evitar que la temperatura se eleve demasiado, ya que a partir de los treinta grados la situación puede complicarse considerablemente. Esencial no utilizar la tapa de plástico del tapper ni todavía horadada sin ya antes asegurarnos bien de la temperatura que alcanza el interior del habitáculo. La Higiene y limpieza es esencial, debemos sostener su caja nido limpia, en tanto que se acumularan muchas heces, con lo que cada dos días, o bien cuando creamos recomendable, debemos adecentar la caja y mudar el lecho. También debemos adecentar el ave con un trapito húmedo o bien algo afín tras cada toma, a fin de que no le fermente la papilla y después se la coma, puesto que podria fallecer. Para hacer la papilla lo primero es calentar un tanto de agua, mas sin que se caliente demasiado, que este tibia. Cogemos el cuenco que teniamos preparado y ponemos un tanto de papilla, le vamos agregando agua hasta tener una consistencia similar a la de un yogurt, o sea, ni líquida ni espesa, y ya está la papilla preparada.

Es importante hacer la papilla que creamos precisa y  la excedente se tira, no se puede guardar, pues podria fermentar llevando al ave enfermar. Hay que intentar no manchar al polluelo de comida, sujetándole la cabeza si fuera preciso y limpiando los restos de papilla que pueda haber en el pico o bien plumas. Debemos trasladarlo a una jaula cuando ya tengan el plumaje completo, notaremos que comienzan a revolotear en la caja, eso desea decir que precisan espacio y luz. Cuando ya estén en jaula absolutamente emplumados le vamos a dar la papilla ofreciéndosela en una cuchara para habituarlos a que la cojan mismos. Finalmente, elegiremos el sitio de la casa que encontremos sosegado, lejos del bullicio y de la luz directa. Nos tememos que tomar en consideración que en esta etapa de vida del agapornis papillero precisa su tomas de papillas, calorcito y mucha calma y tranquilidad para crecer correctamente y sentirse feliz.

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